Ocio Murcia
Zona a tener en cuenta abarca las calles que se extienden entre la
avenida de Alejandro Séiquer, la Universidad y la Escuela de
Bellas Artes:
Caraba (junto a la Universidad) tiene una de las terrazas más
animadas de la ciudad.
El Candil (Saavedra Fajardo, paralela a Alejandro Séiquer) es
tasca muy animada y decorada con originalidad.
El Álamo (c/Santa Quiteria, perpendicular a Saavedra Fajardo)
remeda una especie de saioon del Far West, ideal para los amantes de
la estética confederada, y los viernes para todos aquellos que
gusten del blues en directo.
En la pequeña calle de la Rambla (continuación de Saavedra
Fajardo), El Pecado ofrece copas y música de actualidad para
público marchoso; una curiosidad: en su interior podréis
contemplar -si todavía os encontráis en condiciones de
ver algo- un fragmento de la antigua muralla árabe de Murcia.
Derribos (c/Trinidad) resulta bastante barato y está siempre
repleto de público estudiantil; muy similar es Necro (Vara de
Rey, 8).
La Bohemia (c/Madrid, en un lateral de la Escuela de Bellas Artes)
tiene clientela estudiantil y algo progre y programa actuaciones en
directo de música folk; en la misma calle, Mama Said se cuenta
entre los lugares con presencia de nostálgicos de los años
sesenta: suena música a tono con el personal y hay frecuentes
actuaciones en directo de rock y blues.
Latino (en la calle Victorio, junto a la plaza de Santa Eulalia), local
siempre animado que reúne -en buena armonía- a parroquianos
de todas las raleas, es uno de los clásicos de la noche murciana:
abre de 15 a 3 y resulta casi preceptivo pasar por él a tomar
una copa; los jueves programa actuaciones en vivo de rock y blues y
también organiza certámenes anuales de poesía y
fotografía. Su vecino Acto se decanta por la música rock.
La Puerta Falsa (c/San Martín de Porres, a espaldas de la Universidad)
brinda a su público un ambiente distendido e intelectual; no
faltan buenas actuaciones de jazz pasada la medianoche.
Tampoco deben omitirse dos interesantes locales en la zona de la Gran
Vía del Escultor Salzillo. Keaton (en la plaza Santa Gertrudis,
entre Escultor Salzillo y plaza Romea) se ha convertido en uno de los
sumideros de la noche local: conforme avanza la madrugada más
heterogéneo es el personal, pese al elevado precio de las copas.
Y Madre de Dios (en la calle homónima, casi al final de Escultor
Salzillo) es el gran rompeolas donde desembocan tantas corrientes nocturnas:
aquí acaban los solitarios y aquellos noctámbulos impenitentes
que no atienden a ningún canto de sirena.
Los locales con más glamour de la ciudad (es decir, más
caros y frecuentados por julais) son: Claveles (c/Alfaro, entre Platería
y la plaza del Romea). Madre Mía (c/Antonio Ruiz). Pacha (c/José
Tapia Sanz).
Capítulo (Avda. Constitución, 5), discoteca de la genfe
guapa local y con precios elevados, que varían según la
hora.
No obstante, la mayor concentración de pubs y discotecas de
Murcia hay que buscarla fuera de la ciudad, en El Raal (a 8 km de Murcia),
donde hallarán su edén local los makineros y bakaladeros
de turno. Podrán bailar hasta reventar -si es que algún
estimulante artificial no los mantiene en pie- pasadas ya las claritas
del alba.
Las calles Trapería y Platería, que se cruzan en el corazón
del casco viejo de Murcia, son arterias comerciales donde hallará
el paseante todo tipo de tiendas. Otros centros de compras convencionales
son los complejos Victoria (c/Sánchez Tornel) y Centrofama (barrio
de la Fama), ambos con aglomeración de tiendas de deportes, boutiques,
música, joyerías, cafeterías, etc.).
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